"Welcome to the future"
Ha llegado la era en la que la publicidad está tan insertada en los medios, y, al fin y al cabo, en nuestra vida (pues vivimos en un espacio compuesto y rodeado de ellos), que nos vemos incapaces de diferenciarla de la mera información.
Ha llegado la era en la que los principios periodísticos se confunden. La información ya no es información y la publicidad ya no es ella tampoco. ¿Estamos ante el naciemiento, tal vez, de un híbrido de publicidad e información?, ¿es esto el final de la veracidad de los medios?.
¿Qué es la publicidad? Hoy en día resulta complicado contestar esta cuestión, pues, si bien hace sólo veinte años no se trataba más que de una mera "presentación" de un producto, ahora es mucho más que eso. La publicidad se ha convertido en un arte, un campo en el que no destaca el más original; ni siquiera el producto más eficaz, sino el más ingenioso. El que con mayor habilidad logra manipular al consumidor.
Ha llegado la era en la que la publicidad prefiere verse, a veces, en vez de el contenido real del medio en cuestión. "Nos gustan" los anuncios, porque son buenos y por ello llegamos a bajarlos de internet. Existen ya videotecas virtuales dedicadas exclusivamente a este fenómeno.
Ha llegado la era en la que no se distinguen fotografías originales de las retocadas con el Phtotoshop o cualquier otro programa informático y, con ello, el momento en el que la publicidad se mezcla de tal modo con la realidad, con la verdad, que es imposible reconocerla. Compramos ideas o valores en vez de productos y ni siquiera nos percatamos de la manipulación a la que, diariamente, estamos sometidos.
Ha llegado la era en la que la publicidad se viste, es personalizada y se paga más cara. ¿Qué es la publicidad?... La publicidad, amigo mío, somos nosotros.
